El Deporte desde la óptica de la participación
Era de suponer que superadas las clases de dar volantines y saltar los caballetes de gimnasia que hacíamos en el patio blanco tendríamos que migrar a un lugar donde poder jugar un deporte con un poco más de movilidad y trabajo en grupo. Fue así que las clases de Educación Física siempre tuvieron una motivación especial para mi, la idea de salir, acompañados por el gran Lucho Mosquera, en mancha todo el salón hacia la Resi para jugar fulbito y llevar dos pesados troncos de madera para que sostengan la malla de voley tenían siempre una cuota de aventura. En el colegio siempre se superaron las dificultades y no había motivo para no desarrollar campeonatos de todos los deportes que uno se pueda imaginar.
En verdad hacíamos de todo y siempre había lugar para todos, si no estabas en el equipo de algún deporte de tu salón te ponías a hacer barra o te nombraban auxiliar de campo y hacías el papel de recoge bolas.
Deportes había para todos los gustos, muy pocos tenían alguna noción de béisbol pero alquilábamos la cancha que está cruzando la av. San Felipe y hacíamos un campeonato relámpago, nos prestábamos los guantes entre equipos rivales si es que te tocaba batear o defender y por ahí alguien le lograba pegar con fuerza a la bola. No faltaba el campeonato de natación con masivo chapuzón final pero solo 45 minutos porque siempre nos pasábamos de la hora de alquiler, ganabas o perdías pero el vacilón estaba garantizado.
Recuerdo un campeonato de atletismo en el estadio de Miraflores que organizamos una pequeña comisión del Consejo Estudiantil, planeamos en secreto lograr despojarle el megáfono a Juan y nosotros mismos convocar las diferentes disciplinas olímpicas, al principio el gordo quería hacerlo todo, fue duro pero poco a poco Juan nos cedió su sagrado megáfono con bolsa plástica y se pudo relajar, orgulloso pienso yo, de que sus alumnos podamos mover masas en diferentes situaciones con relativo éxito.
Es difícil concluir este pequeño relato sin sentir que el deporte en el Héctor siempre fue materia importante, nunca nos quedamos sin un campeonato y esos días en el colegio se creaba una atmósfera de integración que en muy pocos lugares se logra. Felicitaciones a todos los que de alguna manera se vieron involucrados en un campeonato, quiero decir, a todos.
Daniel Boluarte
Promoción 1995