Mamá | Papá, ponte en mis zapatos

La semana pasada, gracias al Instituto de Emprendedores de la USIL, tuvimos la oportunidad de trabajar un tema que para los que somos padres debería ser de revisión constante, lamentablemente no lo hacemos de esa manera, no solemos darnos un tiempo muchas veces para ello, nos es cada vez más difícil, sea por el tiempo, el cansancio o los avatares del trabajo, ponernos en los zapatos de nuestros hijos.

El ponente, Ps. Alberto Martínez, nos dejó algunas pistas para poder trabajar este tema, pistas que ahora comparto con la comunidad educativa porque nos enriquecen a todos.

Ante la pregunta: ¿Cómo puedo comunicarme con mis hijos?, la clave para una prevención real es la comunicación entre padres e hijos, es decir cultivar una relación donde abunden las charlas y la claridad al hablar sobre las drogas, vocación, primer amor o sexo con nuestros hijos, teniendo en cuenta siempre la edad y cómo pueden ellos manejar la información que les demos, pero siempre ser el primer referente, no huir de los tema que pueden parecernos complicados pues si lo son para nosotros, lo son mucho más para nuestros hijos, así podremos ser siempre su guía de confianza.

Sé siempre el primer el ejemplo y Sé una persona en la que se pueda confiar, para ello necesitamos cumplir con 3 requisitos que a la vista pueden parecer mínimos pero que en realidad necesitan mucho de nuestro compromiso:

Cumple lo que pides, que lo que pidas para los niños también lo hagas tú como mamá o papá primero

Cumple con los tiempos, si dices que llegarás a una hora, hazlo realmente.

Cumple tu palabra, es decir, no le falles a tu hijo.

Para terminar, nos dejó unos tips que comparto a continuación:

·         Utilizar las referencias culturales para conversar: Los jóvenes consumen programas de televisión, cine y revistas en las que seguramente hay referencias de distintos temas frecuentemente.

·         Responder sus inquietudes: Es mejor que tu hijo -desde la pre adolescencia resuelva sus curiosidades e inquietudes que tenga, es aconsejable que tú saques el tema de modo ameno, claro y amable regularmente para crear un espacio seguro y de confianza en que el joven se acerque a ti para informarse.

·         Apuntar situaciones reales: Las charlas no tienen que ser abstractas. Habla con tu hijo de la situación de tu barrio y tu escuela o de lo que acontece a su alrededor.

·         Utiliza términos apropiados a su edad: Asegúrate de que la información que compartas sea la adecuada y con términos que ellos manejen.

·         Supera tus propios temores: Es importante superar tus miedos y vergüenza al hablar.

·         Establece límites: Crea reglas respecto a cuánto tiempo puede pasar con alguien, cuándo y dónde.

·         No olvides escuchar: A veces obtienes los mejores resultados y tu hijo se siente más apoyado cuando le permites hablarte mientras que tú sólo escuchas.

Prof. Pepe Mallma