El inevitable tema del Fútbol

Es absolutamente común pensar que ser varón es sinónimo de amante del fútbol, tan es así que en la mayoría de colegios donde celebran el Día del Padre y no han tenido aún la epifanía de celebrar el Día de la Familia, no tengan mejor idea que confeccionar artilugios alusivos al fútbol pues, a todo varón le gusta el fútbol se suele decir. Debo decir que el suscrito es la excepción que confirma la regla.

Pese a lo expuesto en el párrafo anterior, todo educador sabe reconocer las oportunidades pedagógicas que le presenta la vida y toda persona de fe siempre tiene la vista puesta en los signos de los tiempos; el suscrito tiene algo de ambos y por ello pasaremos a tratar el tema del fútbol peruano, que, tengo fe, que dure mucho más de un mes, positivamente, en boca de todos.

En el equipo de todos podemos darnos cuenta que hubo cambios significativos, quizás el primero fue que poco a poco fueron desapareciendo individualidades como el penoso tema de los “4 fantásticos”, sino que fue construyéndose la idea de equipo. Si bien la imagen de Paolo fue creciendo, ésta se fue gestando como la del capitán del equipo de todos y no como una individualidad, tan es así que en los partidos amistosos que tuvimos, la respuesta de nuestro equipo fue contundente, acumulando victorias y un empate, generando además una racha de 15 partidos sin haber perdido.

Nuestro equipo, por otro lado, se fue haciendo menos farandulero, y si de algo se fueron alimentando dichos programas, fue de imágenes fuertes, imágenes que daban sustento y fortaleza a unos jugadores que necesitaban concentración y enfoque, imágenes de familia y, sobre todo, de madre; por ello no es casualidad que todo el Perú conozca a Doña Peta y que cuando hubo un temblor que remeció Lima, inmediatamente se relacionara a la célebre frase de la madre de nuestro capitán, en la que decía que movería cielo y tierra por su hijo…

El último partido que acabamos de vivir nos dejó un sabor amargo con un 1 a 0 que bien pudo ser 1 a 1, pues nuestro Cueva falló 1 gol de penal que podría compararse para un jugador profesional con echar a perder la cena más importante de su vida para un chef o que se le caiga la casa a un equipo profesional de construcción, los memes salieron al minuto, sin embargo, aunque estábamos tristes también se oyeron voces en las que se decía que si Messi, catalogado como uno de los mejores jugadores del mundo, se perdió un penal, por qué no le puede pasar lo mismo a nuestro “Cuevita”…

Construcción de Equipo, es decir, de Comunidad, fortaleza que parte de la familia y especialmente de Mamá, tolerancia, acogida y, por qué no decirlo, misericordia, es decir, hacer el propio corazón uno con el del otro, comprender y entender su dolor, son signos de un crecimiento muy significativo que una selección le ha dado a un país.

Han sido 36 años en los que no aparecimos en un Mundial, los más entendidos (nuestros estudiantes, por supuesto) dicen que este jueves es decisivo, mínimo un empate con Francia y ganarle a Australia el martes, además de otros resultados en paralelo que harían que pasemos a la 2da fase. Sin embargo, estoy seguro que como país hemos ganado bastante, ahora lo importante es mantener el trabajo y seguir en el mismo rumbo, hacer sostenido un enfoque que nos ha permitido migrar a tener resultados absolutamente significativos y que le dan sentido, no solo a una selección sino a un país, y es que, Perú, ¡cómo no te voy a querer! Y… ¡Arriba Perú!

Prof. Pepe Mallma